28 feb. 2009

BREVES COMENTARIOS: COMUNICAR EN LA GESTIÓN DEL RIESGO

En mis actividades de continuo estudio e investigación, suelo repasar diversos conceptos sobre “comunicación”, que me proporcionan siempre elementos –conocidos u olvidados- para mejorar mi tarea. Es interesante también intentar aplicar esos conocimientos – actuales o surgidos en otros momentos históricos- a nuevos procesos comunicativos que están adquiriendo otra dinámica, a la que debemos prestar atención.

Gloria Bratschi en CENAPRED-México


Cada vez que utilizamos instrumentos de comunicación para promover acciones de Gestión de la Reducción de Riesgos de Desastres, nos enfrentamos con desafíos especiales ya que, individual o grupalmente, no se recibe de igual manera un mismo mensaje preventivo.

Es importante que no perdamos de vista que “ la comunicación puede ser vista desde una perspectiva individual, social o colectiva. Por ejemplo, no se trata sólo de los significados por los cuales somos capaces de insertarnos en el pensamiento humano (una actividad individual) , sino que la comunicación nos proporciona la habilidad de desarrollar y mantener una sociedad ( claramente una actividad social). En el plano individual, la comunicación nos permite adquirir una personalidad. Esa decir, nos convertimos en individuos únicos y diferenciados con nuestros propios patrones de creencias, actitudes y hábitos que no son idénticos a los de otras personas en el mundo”.
Esta cita, extraída del libro “Fundamentos de la Comunicación Humana”, de Margaret DeFleur, Patricia Kearney, Timothy Plax y Melvin DeFleur, nos permite reflexionar sobre la necesidad de aplicar estos conceptos en gestión del riesgo, ya que no podemos dejar de considerar las características básicas de nuestro público meta, destinatarios y perceptores de la “comunicación preventiva”.

Continuaremos incluyendo en este espacio breves comentarios que, sin duda alguna, optimizarán nuestra tarea.


( Nos acompaña imagen de nuestro archivo personal:Gloria Bratschi en CENAPRED, México, marzo 2007)

26 feb. 2009

REPRODUCIMOS NOTICIAS DE LA EIRD/ONU LAS AMÉRICAS


Plataforma Regional para la Reducción del Riesgo de Desastres en las Américas
A casi dos años de haberse llevado a cabo la primera sesión de la Plataforma Global para la Reducción del Riesgo de Desastres y a tan sólo unos meses antes de celebrarse la segunda, se efectuará la I Sesión de la Plataforma Regional para la Reducción del Riesgo de Desastres en las Américas, en la Ciudad de Panamá. Con dicha Sesión se busca cerrar la brecha entre la Plataforma Global y Plataformas Nacionales en las Américas y establecer un mecanismo formal con una amplia gama de actores a nivel hemisférico. Por ende, se espera que la Plataforma Regional para la Reducción del Riesgo de Desastres en las Américas sea el foro principal para todos los socios involucrados en la reducción del riesgo de desastres y del sistema de la EIRD, es decir, los Gobiernos de los 35 Estados soberanos, de las agencias internacionales y de la cooperación, de las instituciones del Sistema de Naciones Unidas, de organismos regionales y organizaciones no gubernamentales, sociedad civil, sector privado y las comunidades científica y académica.

De acuerdo con los objetivos de la Plataforma Global, la Plataforma Regional para la Reducción del Riesgo de Desastres en las Américas pretende servir como un foro amplio y permanente para: el intercambio de información y conocimiento, la coordinación de esfuerzos en la región, proveer apoyo para acciones efectivas en la reducción de desastres, expandir el espacio político dedicado a este tema y contribuir a la implementación del Marco de Acción de Hyogo (MAH).

PREVENCIÓN DE RIESGOS Y COMUNICACIÓN CIENTÍFICA




El diseño de estrategias de comunicación desde el sector científico fortalece a las organizaciones y permite una mejor relación con los demás actores institucionales, teniendo como principal objetivo beneficiar a la comunidad. Así, la receptividad de la información científica propiciará que el público construya una imagen de “apertura” de los centros de investigación y del ámbito académico en general. Es que, tradicionalmente, ha habido como una notable brecha entre el desarrollo de la ciencia, sus resultados y la comunidad.


La aceptación social e individual del riesgo está íntimamente relacionada a la comunicación, cuando ésta es realmente una estrategia. Por esto, es conveniente determinar primero las características esenciales de la comunidad involucrada en la estrategia: hábitos, costumbres, ideas y creencias, nivel sociocultural y aquellos datos que permitan conocer, con más precisión, los destinatarios de los mensajes.

Toda organización dispone de una serie de instrumentos de comunicación que deben ser utilizados oportunamente. Por lo general, al confundir información con comunicación, estos instrumentos no permiten un efecto positivo para fomentar una conciencia de prevención de riesgos. Por este motivo se necesita diseñar planes y programas de comunicación que establezcan acciones a corto, mediano y largo plazo.

Tanto en períodos de preparación de la comunidad, como en la prevención-mitigación y en la atención de emergencias y desastres, el aplicar estratégicamente los instrumentos de comunicación permite una mejor emisión de los mensajes dirigidos al público meta.
Si bien los mensajes deben ser atractivos, interesantes, convocantes, etc., el concepto original debe permanecer siempre presente, para que no se “desvanezca” o se trivialice demasiado desde acciones que suelen ser supuestamente originales, entretenidas y hasta divertidas. Aún así, es recomendable para el sector educativo, tanto formal o informal, utilizar metodologías comunicativas que permitan “palpar la ciencia, comprenderla sensitivamente”.

La comunicación,como valor y estrategia, fomenta cambios proactivos. Sólo resta sumarse al desafío de convertirla también en ese puente que enlace la ciencia y la política, de modo que podamos pasar de una conducta emergencista a un compromiso actitudinal con la prevención.

“Ese cambio cultural sólo es posible si se logra cerrar la brecha entre la generación del conocimiento científico – técnico, la gestión de normas políticas y técnicas y la apropiación social de la información, de manera que esta información se convierta en conocimiento y éste a su vez se traduzca en decisiones y acciones sociales concretas. De ahí la importancia de que las acciones de comunicación estén ligadas a las estrategias para prevenir y enfrentar los desastres.”( Margarita Villalobos, EIRD)


( Nos acompaña imagen de la Feria del Conocimiento realizada en Guatemala en 2008 por la Secretaría Ejecutiva de la Coordinadora Nacional para la Reducción de Desastres CONRED, con financiamiento del PNUD-ECHO, una de las reuniones de este tipo que tuvieron lugar en Centroamérica )

13 feb. 2009

DESASTRES: GESTIÓN DE LA AYUDA HUMANITARIA



La ayuda humanitaria en caso de desastre aparece ,en la mayoría de los casos como una reacción sensible y emotiva , sincera y honesta, que promueve en el interior de cada ser humano la solidaridad con aquellas personas que están viviendo las consecuencias de un grave evento de origen natural o antrópico-tecnológico.

Esa ayuda puede ser también -según experiencias aquilatadas- un problema más para la situación de emergencia que vive una comunidad. Enviar donaciones, sin saber en realidad qué es lo que se precisa en el lugar del desastre, provoca una serie de inconvenientes que pueden alterar las acciones de respuesta. Hay que afectar personas que , por ejemplo, deben clasificar, verificar, descartar , etc. los envíos y que quizás desconocen los procedimientos a seguir para que esa ayuda sea eficaz y llegue a satisfacer las reales y urgentes necesidades de los damnificados y damnificadas por un desastre.

Varios organismos internacionales se han preocupado, desde su experiencia en evaluación de daños y análisis de necesidades, en emitir recomendaciones en estos casos en los que, enviar lo que después de debe desechar, hace perder tiempo y tambièn dinero a las instituciones y la comunidad.

Reproducimos algunas reflexiones y sugerencias de la OPS/OMS:
"Las donaciones en algunos casos se convierten en un dolor de cabeza por no ser necesarias, no ser requeridas, no tener ninguna utilidad, o no existir capacidad de organización para su recepción y administración"
"Para hacer más eficiente y rápida la asistencia de los afectados y su pronta recuperación, la OPS/OMS recomienda tomar en cuenta y difundir a la comunidad nacional e internacional algunos principios generales:
- El objetivo de una donación es responder a las demandas expresadas por los afectados. Por tanto, es necesario ajustar lo más posible las donaciones a la evaluación de necesidades realizada por el país y sus autoridades.
- No se recomienda estimular el envío de vestimenta usada (ropa, zapatos, etc.), de alimentos caseros perecederos o medicamentos con fechas de caducidad próximas o ya pasadas.
- Siempre que sea posible, se deben estimular las donaciones en dinero. Ello permite realizar compras locales y ahorrar tiempo, recursos logísticos en almacenamiento y transporte.
- Las necesidades de la población afectada no solo existen al momento del impacto, se extienden al periodo de recuperación y reconstrucción. No es más eficiente la donación que llega primero, sino la que responde mejor a una necesidad probada."

11 feb. 2009

REFLEXIONES SOBRE LOS DESASTRES DE ORIGEN NATURAL




Si bien Uds. leen, escuchan o ven en los medios de comunicación que "se habla" de "desastres naturales", en realidad la más concisa y acertada denominación es "desastres de origen natural" o, más actual, "desastres de origen socio-natural". Cuando aludimos a algún suceso grave, que tiene su origen en algún evento natural ( tormentas intensas, tornados, erupciones volcánicas, huracanes,terremotos) no es correcto decir que "la Naturaleza se ensañó", "las furiosas aguas del río produjeron la inundación", " el granizo implacable destruyó viviendas y cultivos"....
La Naturaleza sólo se manifiesta. Somos los seres humanos los que estamos ahí, en medio del evento natural , con nuestras construcciones, nuestra infraestuctura de servicios, nustro continuo accionar, nuestra vida cotidiana, etc. etc. Somos nosotros quienes no "prevemos y prevenimos" las consecuencias de estas posibles e inevitables manifestaciones naturales. Si así lo hiciéramos,podríamos reducir nuestras vulnerabilidades desde la mitigación de estas amenazas o peligros naturales ( inevitables ).
Podemos diseñar escenarios sobre " qué nos puede pasar si......" , de modo que este análisis de nuestras realidades nos permita planificar mejor el desarrollo tomando acciones de prevención en forma sostenida. Siempre será más barato y sensato prevenir que reparar, reconstruir, rehabilitar . Se trata de "convivir con el riesgo", minimizando toda consecuencia de estas "manifestaciones naturales".

Frente a numerosas confusiones semánticas, de uso cotidiano y muchas veces profesional, es que acudimos al vocabulario que propone utilizar la EIRD/ONU, para una mejor comunicación.

La terminología estipulada es fruto de numerosos consensos y conceptualizaciones que han surgido a través de muchos años de intentos por denominar en forma precisa todo lo relativo a la Gestión del Riesgo de Desastre. Estas acepciones son utilizadas ya –con sus adaptaciones- en toda América Latina y el Caribe. Expertos, especialistas, investigadores, numerosas instituciones, etc. han aportado sus estudios y conclusiones para que podamos hablar en un mismo idioma cuando nos referimos a riesgo, emergencias y/o desastres.
Es necesario que comprendamos muy bien de qué se trata, para no perdernos en el mar de las distorsiones lingüísticas, que perjudican la divulgación pública de la prevención-mitigación y también las comunicaciones en emergencias y desastres.
Las y los invitamos a revisar entonces algunos de esos conceptos:

RIESGO
Probabilidad de consecuencias perjudiciales o perdidas esperadas (muertes, lesiones, propiedad, medios de subsistencia, interrupción de actividad económica o deterioro ambiental) resultado de interacciones entre amenazas naturales o antropogénicas y condiciones de vulnerabilidad.
Convencionalmente el riesgo es expresado por la expresión Riesgo = Amenazas x vulnerabilidad. Algunas disciplinas también incluyen el concepto de exposición para referirse principalmente a los aspectos físicos de la vulnerabilidad. Más allá de expresar una posibilidad de daño físico, es crucial reconocer que los riesgos pueden ser inherentes, aparecen o existen dentro de sistemas sociales. Igualmente es importante considerar los contextos sociales en los cuales los riesgos ocurren, por consiguiente, la población no necesariamente comparte las mismas percepciones sobre el riesgo y sus causas subyacentes.

DESASTRE
Un desastre es función del proceso de riesgo. Resulta de la combinación de amenazas, condiciones de vulnerabilidad e insuficiente capacidad o medidas para reducir las consecuencias negativas y potenciales del riesgo.

Gestión del Riesgo de Desastre
Conjunto de decisiones administrativas, de organización y conocimientos operacionales desarrollados por sociedades y comunidades para implementar políticas, estrategias y fortalecer sus capacidades a fin de reducir el impacto de amenazas naturales y de desastres ambientales y tecnológicos consecuentes.
Esto involucra todo tipo de actividades, incluyendo medidas estructurales y no-estructurales para evitar (prevención) o limitar (mitigación y preparación) los efectos adversos de los desastres.

Resiliencia
Capacidad de un sistema, comunidad o sociedad potencialmente expuestas a amenazas , a adaptarse, resistiendo o cambiando con el fin de alcanzar y mantener un nivel aceptable en su funcionamiento y estructura. Se determina por el grado en el cual el sistema social es capaz de auto-organizarse para incrementar su capacidad de aprendizaje sobre desastres pasados con el fin de lograr una mejor protección futura y mejorar las medidas de reducción de riesgo de desastres.

3 feb. 2009


En épocas en que los eventos de origen hidrometeorológico se reiteran en la región , sorprendiendo nuestras vulnerabilidades, es urgente que se establezcan verdaderos Sistemas de Alertas Tempranas, ( SATs ), a los fines de tomar acciones preventivas que minimicen consecuencias.

En el MAH/ONU, Marco de Acción de Hyogo 2005-2015, la Prioridad de Acción nº2 "Identificar, evaluar y monitorear los riesgos de desastres y mejorar las alertas tempranas", propone las siguientes "Actividades clave": a)Evaluaciones y mapas de riesgo, riesgos múltiples: elaboración y diseminación. b)Indicadores sobre la Reducción del Riesgo de Desastre y vulnerabilidad. c)Datos e información estadística sobre las pérdidas. d)Alerta temprana: centrada en la gente; sistemas de información; políticas públicas. e)Desarrollo científico y tecnológico; socialización de la información; observaciones de la Tierra basadas en el espacio; modelación y predicción del clima; alerta temprana. f)Riesgos regionales y emergentes. Es ímportante conocer también que según la EIRD/ONU, un SAT es "la provisión de información oportuna y eficaz a través de instituciones identificadas, que permiten a individuos expuestos a una amenaza, la toma de acciones para evitar o reducir su riesgo y su preparación para una respuesta efectiva. Los sistemas de alerta temprana incluyen tres elementos: conocimiento y mapeo de amenazas; monitoreo y pronóstico de eventos inminentes; proceso y difusión de alertas comprensibles a las autoridades políticas y población; así como adopción de medidas apropiadas y oportunas en respuesta a tales alertas"

Es oportuno entonces que para nuestra región promovamos mayores fortalezas ante las amenazas o peligros socio-naturales e implementemos las actividades clave de la Prioridad nº 2 del Marco de Acción de Hyogo, transformándolas en eficaces y eficientes sistemas de verdadera prevención-mitigación de riesgos de desastres

INFLUENZA PANDÉMICA: PAÍSES DEL CARIBE SE PREPARAN JUNTO A OPS/OMS


REPRODUCIMOS ENVIO DE INFORMACIÓN DE OPS/OMS
LA PREVENCIÓN COMO INVERSIÓN
UN ENFOQUE NOVEDOSO PARA LIDERES LOCALES Y ALCALDES, O INTENDENTES


"La OPS/OMS ha estado trabajando con los países del Caribe para coordinar actividades destinadas a que estén preparados para una pandemia de influenza. El enfoque principal ha sido la creación y prueba de un Plan Nacional para la Influeza Pandémica, abogacía para alentar la participación, en estas actividades, de actores que no están involucrados con la salud, y el fortalecimiento de las preparativos de instituciones de salud, mediante capacitación sobre protocolos diseñados para mejorar la capacidad de los centros de salud para responder a emergencias.
Un enfoque novedoso del proyecto, que está trabajando con socios en actividades de preparativos para pandemias de influenza o aviar, es el desarrollo de herramientas enfocadas a ayudar a los alcaldes y líderes cívicos que tendrían que lidiar con una comunidad en pánico, con muy poca ayuda externa. Esta colección de guías brindará al lector sin conocimientos técnicos suficiente información para preparar a comunidades pequeñas para una pandemia.
Todos los países del Caribe de habla inglesa y holandesa han desarrollado planes nacionales para pandemias, y la mayoría de ellos tienen equipos de respuesta para brotes capacitados en la investigación de casos sospechosos de influenza aviar or pandémica. Ahora mismo, los países están tratando de fortalecer sus planes de seguridad hospitalarios, mediante la inclusión de provisiones para una pandemia."