La III Sesión de la Plataforma
Regional de Reducción del Riesgo de Desastres para las Américas, se realizó con todo éxito en Santiago de Chile, a fines de noviembre de 2012. El encuentro fue organizado por la
Oficina Regional de la UNISDR para las Américas (UNISDR – Las Américas),
la Organización
de Estados Americanos (OEA) y el Gobierno de Chile, a través de ONEMI.
La iniciativa que se extendió por tres día en Capital chilena, reunió
a más de 400 especialistas de 23 países del Norte, Sur, Centro América y el
Caribe, con el objetivo de analizar a nivel regional los avances de los
distintos países en la
Reducción del Riesgo de Desastres y la forma en que se puede
disminuir considerablemente las pérdidas ocasionadas por éstos, tanto en
términos de vidas humanas, bienes y medio ambiente.
(Gloria Bratschi presentando el Curso sobre Reducción de Riesgos de Desastres para Estudiantes de Comunicación Social de Las Américas, por consultoría de UNISDR, en la unade las sesiones de IGNITE stage)
Desde
el 26 hasta el 28 de noviembre, delegaciones de gobiernos, organismos internacionales,
especialistas, asociaciones de la sociedad civil, etc. fueron convocados por la UNISDR, Estrategia
Internacional para la
Reducción de Desastres de ONU, con el acompañamiento
institucional de ONEMI, OEA, Australian
AID, USAID y GFDRR. Cabe destacar que esta III Sesión contó con la
participación de más de 400 personas y la representación de 42 paìses y estados
de América Latina y el Caribe.
La Plataforma Regional para Reducción de Desastres es el
espacio principal que reúne a actores claves involucrados en el tema desde el
Norte, Sur, Centro América y el Caribe. Es un foro multisectorial y de amplia
participación , que refleja los compromisos y preocupaciones de gobiernos (nacionales,
sub nacionales y locales) , organizaciones intergubernamentales,
internacionales, ONG, instituciones científicas y académicas , sector privado,
donantes y medios de comunicación.
Bajo el lema “Invirtiendo en la
resiliencia”, los participantes expresaron su convicción de que, “el camino
hacia un desarrollo económico social y
ambientalmente sostenible, requiere de planteamientos audaces e innovadores”.
Así, se podrá consolidar metas, a partir de la
reducción de los factores subyacentes de riesgos. Entre ellos, se subraya
cuestiones no resueltas eficazmente, como la intención de erradicar la pobreza
y la inequidad en el acceso de naciones y comunidades a la información y el
conocimiento, los recursos y las oportunidades”.