28 feb. 2008

CIUDADES Y RIESGOS



Las bellas ciudades, las de paredes manchadas o de prolijos cristales. Las que huelen a humedad constante o aquellas más sepias. Las que son abrazadas por el mar o por algún río. Las ciudades, donde nacen y mueren miles de historias peregrinas. Las urbes, ésas que día a día crecen y, a veces se desarrollan, son los sitios en donde la conjunción de peligros se suman a sus vulnerabilidades.
El Reporte Global de Asentamientos Humanos 2007 sobre Seguridad Urbana presentado por ONU-Habitat, expresa en uno de sus párrafos que "El reporte informa que entre 1975 al 2005, el número de los mayores desastres naturales en el mundo creció de 100 a 400 por año.
Los tres años en que ocurrieron la mayor cantidad de desastres fue en la presente década; Con 801 desastres en 2000, 786 en 2002 y 744 en 2005. Desastres que solo en esta década produjeron daños y pérdidas por valor de 67 mil millones de dólares por año.
El 98 por ciento de los 211 millones de personas afectadas por los desastres naturales anualmente entre 1991 y 2000 se ubican en países en vías de desarrollo.
En Bogotá, Colombia, el 60 por ciento de la población vive en las laderas de las montañas vulnerables a derrumbes.

Si detectamos,observamos, comprendemos e intentamos reducir nuestras vulnerabilidades urbanas, podremos instalar una sólida conciencia sobre un habitat más digno, en donde el ser humano , ciudadano permanente o itinerante, desarrolle su proyecto de vida individual y social con calidad y mayor seguridad.
Que cada ciudad sea un espacio de convivencia en paz, en donde cada plaza , cada vereda, cada "café", cada edificio,cada oficina, cada conjunto de agitados caminantes, nos remita a la ecléctica armonía que eleva el concierto equilibrado de una nueva raza urbana en prevención, signada en estos tiempos por lo multicultural. Ciudades en donde cada pájaro, salvo las golondrinas, pueble todos los días, de trinos y tiernos vuelos el aire de las pequeñas, medianas o grandes cosmópolis del siglo XXI.