13 ene. 2010




Inauguramos nuestro tercer año de vida virtual, partiendo del grave sismo que los habitantes de Haití sintieron el martes 12 de enero de 2010. En todos los medios de difusión, a nivel global, abundan las noticias , testimonios de sobrevivientes e imágenes elocuentes. Este evento y otros que han afectado a distintas regiones del planeta, nos conmueven y sensibilizan.




Es lamentablemente oportuno que los argentinos relacionemos estos desastres con los que podrían ocurrir en nuestro país. Ejercitarnos en imaginar escenarios a futuro, es una tarea que nos permite instalar acciones planificadas de prevención y mitigación del riesgo sísmico.
No se trata de vivir con miedo, se trata de adaptarnos a convivir con la posibilidad de que un terremoto de menor o mayor magnitud pueda encontrarnos sumidos en la más absoluta vulnerabilidad. No evitaremos ninguna manifestación de la Naturaleza, pero si reduciremos esa vulnerabilidad de modo que las consecuencias de cualquier evento sean minimizadas por acciones sostenidas de prevenciòn-mitigación.

Recordemos los terremotos ya históricos ocurridos entre el 13 de setiembre de 1692 y el 5 de agosto de 2006 ( datos del INPRES ). Podemos entonces ver con más claridad que es necesario y también urgente que, desde un enfoque integral, enfaticemos el compromiso multisectorial y comunitario para reducir nuestras vulnerabilidades ante el inevitable riesgo sísmico.
La vida humana merece un mayor respeto, mejores políticas públicas sobre prevención , más idoneidad en quienes tienen a su cargo la protección de la comunidad, más capacitación y preparación de la población , más responsabilidad en cada uno de los actores sociales.
( La imágenes pertenecen a AP y BBC )
Comentarios: Gloria Bratschi