26 ene. 2008

A 23 AÑOS DEL SISMO DE 1985, MENDOZA, ARGENTINA ( Nota publicada por MDZon line)


Hace 23 años, a las 00.06 de la madrugada un fuerte movimiento sacudía a Mendoza y volvía a recordar a sus habitantes lo que significa vivir en una provincia considerada como una zona sísmica.

Su epicentro se ubicó en la falla de Barrancas y las vibraciones fueron tan fuertes que las agujas de los sismógrafos se quebraron.

Era la madrugada de un sábado muy caluroso, en la que mayor parte de los mendocinos aún no se había acostado. Muchos se encontraron sintiendo primero un pequeño temblor y luego un gran remezón que amenazó con quebrar la tierra.

Tuvieron que pasar varias horas para que la calma comenzara a adueñarse de la sociedad. En el centro mendocino, las plazas se llenaban de gente que vivía en los edificios más altos de Capital. En los barrios, los habitantes hacían fogatas y reuniones improvisadas esperando el amanecer.

Por suerte, para los habitantes de Mendoza, la época que eligió la naturaleza estaba fuera de la época escolar y en un horario en que mucha de las personas no dormía, sin embargo eso no impidió que el pánico se apoderara de la población. El temor era fundamentado, el terremoto había tenido una intensidad de 7 grados en la escala Mercalli Modificada y e 6,3 en la Escala Richter.

Por las calles se veía gente desesperada que corría a sus casas en busca de sus padres, hijos, hermanos. La misión era sólo comprobar que los seres queridos estaban sanos u salvos.

Sin embargo, el poderoso sismo mostró las falencias del sistema de viviendas y la falta de preparación de los mendocinos a la hora d enfrentar un desastre de tamaña naturaleza. Seis personas murieron, 238 personas resultaron heridas y 12 mil viviendas quedaron destruidas por el movimiento sísmico ya que el 90% de su infraestructura era de adobe. Uno de los departamentos más afectados fue Godoy Cruz, allí se produjo en derrumbe del viejo Hospital del Carmen. También sufrió mucho las consecuencias del terremoto Las Heras.

Las 200 personas que se encontraban internadas en el nosocomio debieron ser trasladadas a otros centros asistenciales y muchos dados de alta. Desde la Nación se ofreció ayuda para los damnificados.

Era el momento de reflexión para los mendocinos. El gobierno y la gente se encontró con que la desgracia fue con demasiada suerte ya que la falta de preparación fue evidente.

21 años después de ese terremoto, en agosto del 2006 Mendoza se pondría a prueba nuevamente con un temblor que afectó a más de 1000 viviendas y que tuvo epicentro en el mismo lugar.

( Material publicado en www.mdzol.com)